sábado, 16 de enero de 2016

Momentos únicos

Todo llega y todo pasa, en especial las navidades ( y menos mal que pasan!) y nos plantamos en las 24 semanas del niño, los 5 meses y medio, o lo que es lo mismo en las 150 noches aproximadas que llevo sin dormir del tirón!
Elfo bebé y yo, por cuestiones familiares adelantamos el viaje a las tierras del sur y pasamos allí la nochebuena, la navidad, los pre y los post festines, resacas, regalos, preparativos etc. Fue una navidad movida, con muchos a los que ver, con compromisos en cada esquina y con una bronquiolitis que acabó en ingreso de 4 días, y es que estas edades son muy traicioneras.
Empezó la nariz, los moquetes, el aspirador nasal (Vaya invento), el suero, las décimas, una visita al médico "mantenlo vigilado, que no bajen los mocos al pecho", picos de fiebre "uy uy 38.8 y yo que le noto más cogido de pecho", una buena mañana, 3 vómitos con flemas, rechazar el pecho, no poder dormir y 39 de fiebre, se acabó, me vuelvo al médico que este niño no está bien. Efectivamente, cursamos una hoja de ingreso, firme aquí, aquí y coja al niño, llame a algún familiar que le tenemos que hidratar y poner en observación con aerosoles y mascarillas.
4 días que se me hicieron eternos, tan pequeño, con esa tos, esa manera de llorar con el oxígeno, ponerse como una moto después del ventolín, la saturación que baja y veeeenga oxigeno otra vez...

Fue como un golpe, una bofetada de realidad, de tomar plena conciencia de la maternidad, de lo que conlleva y de lo implicada que estoy en mi modo de crianza con apego (otra hippie saliendo del armario que se deja llevar por las modernidades como dice mi madre). 
En el hospital fueron momentos únicos. La fiebre que le sube, las pulsaciones le aumentan, la saturación le baja, está cansado, no quiere comer, está malito y yo no puedo si no quitarme la camisa, pegarle a mi pecho, hacerle sentir que estoy ahí, que no voy a dejarle, y que voy a acompañarle en todo este proceso. Mirar la pantalla al rato, pulsaciones en su sitio, saturación establecida, han bajado 3 décimas, y Bebé Elfo que duerme plácidamente. Lo que es la naturaleza y el poder de las madres y el piel con piel. Se me empiezan a saltar las lágrimas, estoy muy emocionada, y algo cansada no vamos a negarlo. 
Llevo 5 meses con una extensión de mi cuerpo pegado a mi y a mi pecho, me encanta la forma de crianza elegida, adoro coger mochila y sentir su cabecita apoyada en mi pecho, que me mire tan cerca con esa carita de enamoramiento que nos profesamos, no dejarle llorar si no es necesario y sobre todo involucrar al Duende Padre en todo este mundo del colecho, el porteo, el cariño y el apego.

Pero cansa, cansa y agota y desespera y a veces te desborda. Hay noches que he dormido más tiempo de lado en diagonal y a intervalos de 30 minutos que como una persona normal, y es que por la noche las tomas se alargan, se duplican y pide más constante aprovechando el aumento de prolactina, total que tengo una marcha nocturna.... cuando no es en el lado izquierdo, es en el derecho y si no pegado a mi cara y si no entre papá y mamá que se duerme muy bien. 
Hay momentos que no me entero y otros que me desvelo por completo, y a pesar del primer pensamiento que me cruza la mente ( grr jod... cagoentodo.... estonoesnormal.....quienmemandaria...grrrr) abro un ojo y ahi está, agarrado al pecho, buscando con su mano el contacto de la mía, sonriendo de medio lado porque sabe que tiene lo que quería y es un niño feliz, y suspira, está calmado, duerme profundamente, solo quería asegurarse de que seguía ahí y no me había marchado. 
Entonces llega ese momento mágico de consciencia, a pesar de ser las 4 de la mañana y ser la tercera vez que me despierto, todo cobra sentido, todo se compensa, todo merece la pena, solos en la cama, una miniluz encendida, un silencio que habla, y un papi que abre un ojo y te dedica una sonrisa cómplice y te lo ha dicho todo con solo mirarte, un bebé entre vosotros, vuestra mayor creación, algo único, y su total apoyo y respaldo, saber que lo volveriaís a hacer mil veces más.

Ese pequeño ser (no tan pequeño con sus 9 kilos...) ha salido de ti, ha ido creciendo, tiene su carácter, genio y una determinación impresionante con solo 5 meses, y te sientes orgullosa, sacas pecho y dices "Pero qué bien lo hemos hecho Joder" por que no habrá nada que hagas mejor en tu vida, que no sea criar un hijo y sentirte orgullosa de lo bien que lo has hecho. 
Y no se trata de ser más o menos hippie, tradicional, ancestral o moderna, se trata de que cualquier madre daría la vida por su hijo y en cualquiera de las vertientes de crianza da siempre lo mejor de si misma. 



domingo, 22 de noviembre de 2015

16 semanas y aún no me lo creo

16 semanas, esta sería la fecha en la que tendría que incorporarme al trabajo, empezar con mis 8 horas estipuladas (y las extras que pudieran caer), empezar mis días separándome de mi bebé (por que es un BEBE) y perdiéndome los momentos más importantes de su primer año que nunca volverán.
Se me ponen los pelos de punta y me agarra un nudo en el estómago solo de imaginármelo. Guardería, separación, llantos, angustia, todo eso es la cadena de pensamientos que me pasa por la mente cada vez que veo en el calendario que he llegado a las 16 semanas.
Puedo dar gracias una y mil veces cada día de la excedencia que voy a disfrutar hasta que el peque tenga 13 meses y poder vivir de esta manera cada cambio primordial en su primer año de vida. De nuevo, qué afortunada que soy. 
Hoy más que nunca mis pensamientos están con todas las madres que injustamente han tenido que reincorporarse al trabajo por culpa del sistema actual en el que nos ha tocado vivir. Maldita NO-concilia familiar...
¿Cómo explicar lo que me ha sucedido en este tiempo?, ¿Cómo expresar en palabras el cambio radical de mi vida, mis prioridades, mi forma de ver el mundo y en definitiva mi todo?
Pues muy sencillo, todo lo abarca una sola palabra: MAMÁ
Soy madre y aún hay noches que cuando llora el pequeño y le acuno en mis brazos me parece estar viviendo un sueño, con miedo a que se haga de día y todo haya sido un espejismo.
Cambia tanto la vida...que incluso hay momentos que me pregunto cómo vivía antes sin un bebé en mi día a día.
Mi pequeño príncipe toma pecho, y aunque el inicio no fue fácil (ya hablaré otro día de este tema), ahora disfrutamos de una lactancia establecida y una relación muy especial entre los dos.
Duende es un padre...pues como todos los padres, volcado y enamorado de su niño, pero algo desesperado cuando no "entiende" que le pasa, y no le culpo, hay momentos que incluso yo no sé qué le pasa.
Así que entran en un tira y afloja, uno llora, el otro se desespera, uno desesperado y el otro que llora aun más, y así en círculo vicioso hasta que uno de los dos me mira con cara de "por favor intercede yaaaaa" (y es que me cuesta estarme quieta, pero soy una gran defensora de dejar que los padres aprendan con sus hijos y disfruten de sus propios logros)
Las noches, son duras, en este época que hemos entrado con mocos y toda la artillería, le cuesta coger el sueño profundo, se frustra con la respiración y se enfada tanto que se araña la cara (con esas uñas de bebé que crecen por segundos) y lleva las mejillas que cualquier día me quitan a mi hijo los de servicios sociales pensando que la canguro es Eduardo Manos Tijeras. Vamos, que tiene la cara como un Cristo. Pero a la vez es tan pequeño, con esa diminuta nariz y esos ronquiditos que me parten el corazon cuando le escucho en su cunita que da vueltas y más vueltas.
Por suerte tengo un niño precioso (qué voy a decir yo que soy su madre claro) y que coge peso con facilidad asombrosa (que se lo digan a mis brazos que estoy sacando un bíceps...) el gordito relleno roza los 8 kilos, con 16 semanas, y el pediatra que está a punto de pedirme que ponga a dieta al niño!!
Hace un mes y algo le detectaron lo que parecía una intolerancia a la proteína de la leche de vaca, y ahí vamos, con una dieta estricta por mi parte, algún cultivo de pañal, una analítica de sangre (tan pequeño, cómo lloraba y a mi casi me daba un jamacuco en la clínica),y con paciencia y algo preocupada a ver si mejora con alguna de las pautas que me van dando.
Después de tres meses coger un ordenador ha sido toda una odisea, pero han pasado tantas cosas!! Dos meses en mi tierra del sur con la familia, un Viaje por Portugal con el duende y nuestro pequeño Elfo, una visita Express a la capital, muchos kilómetros en coche y una llegada a casa llena de compromisos que no nos perdonaban haber estado tanto tiempo fuera privando de besos y mimos al pequeño.
En cuanto tenga otro maravilloso momento de relax y calma prometo contar más detalladamente la odisea de mis días, la llegada del frío, las navidades que se acercan y el catálogo de juguetes que mi suegra ha decidido encargarle a mi hijo, y sobre todo, la magica experiencia del colecho, la lactancia, el porteo y el apego en su más puro sentido.
Buenas noches desde el País de Nunca Jamás, más interesante que nunca!
 
 
 

domingo, 30 de agosto de 2015

30 días Mágicos

Suelo hacer un borrador de las cosas que escribo y luego las subo, cuando una vez leído todo tiene sentido para mi. Esta vez no puedo, esta vez tengo que escribir a borbotones, tal y como se me va pasando por la cabeza, son tantas cosas y tan poquito tiempo el que tengo que intentaré plasmar lo suficiente o al menos lo que la siesta del bebé me deje. Si, he dicho BEBE.

Javier ayer hizo un mes, 30 días, 720 horas que llevo muriendo de amor por un precioso niño que nació el 29 de Julio a las 20.05pm y que pesó 3.305gr.

Todo empezó hace ya casi 8 semanas con el ultimo mes de embarazo, la recta final, la ola de calor que vivimos en la Isla, y la baja que tuve por dolores de espalda y pinzamiento ciático. Pude decir adiós al trabajo a las casi 38 semanas y Hola a mi casa, mis ultimos preparativos del nido, la actividad frenética ( y limitada por la espalda) que tuve esos días, y que me permitieron descansar y centrarme en vivir los ultimos días de gestación al máximo.
Llegaron refuerzos del sur, la madre Reina y las dos Princesas pequeñas que hicieron de mis días largos paseos y de mi espera más llevadera. Hasta que llegó EL DÍA.

Las contracciones empezaron un Martes a las 6 de la tarde, estábamos en casa, el Duende padre, las dos Princesas, la Reina Madre y una servidora aquí presente. Todo parecía estar en buen camino, aquello era de risa, hicimos crepes para cenar, yo iba paseando por casa, sentada en la pelota de pilates, respirando poco a poco, me iban preguntando que tal, y yo pensando que aquello era fácil, respirar y respirar, hablar y distraerse... si, si, JA JA
A las 11 de la noche las contracciones eran irregulares, pero no más de 6 minutos entre una y otra, aquello ya empezaba a ponerse a otro nivel de sensaciones, parecía que mi cuerpo se iba preparando para otro nivel de dolor y se iba acentuando paulatinamente.

Reina madre, experta en 4 partos naturales envió al Duende a la cama y le dijo "más vale que descanses que mañana será un día largo", y yo me preguntaba mañana? no no, yo mañana no, a mi dejadme un poquito más disfrutar de mi barriga de mis patadas y de mis incontables idas al baño nocturnas. No, no, yo mañana me quedo en casa y a mi no me mueve ni Dios.


A las 7 de la mañana tras una hora de contracciones regulares cada 5 minutos era yo la que pedía al Duende "por favor, por favor, llévame a la Clínica a ver si son invenciones mías o este pequeñín ha empezado el descenso"
Llegamos cual primerizos, y tras confirmar que estaba de 2cm dilatada me enviaron a casa, ya que yo previamente había dejado claro que no quería forzar el parto y lo quería de la manera más natural posible (dejando en el aire la posibilidad de pedir la epidural)

Llegar a casa, saber que estaba de parto, que el proceso se había iniciado, que en cuestion de horas podría verle la cara a mi bebé... una marea de sensaciones. Mi madre esperándome, las pequeñas nerviosas por lo que se venía encima durante todo el día.
No sabría por donde empezar, lo que recuerdo, lo que es difuso (y eso que solo ha pasado un mes) el torrente de imágenes que se me vienen a la cabeza. Mi madre presente, pilar fundamental en el que sostenerme cuando me flaqueaban las fuerzas.
Hubo un momento en que la cosa se puso seria, los dolores empezaron de verdad, y todo a mi alrededor "desapareció", recuerdo estar con los ojos cerrados, conentrada en respirar, en canalizar el dolor, en estar relajada, intentar caminar lo que me dejaba la espalda y las piernas que no me temblaran. La tele de fondo, el sentir las manos de mi madre en los riñones cuanto me aliviaba, la manita de la princesa Aventurera, que con sus 11 años estaba sufirnedo muchisimo al ver a su hermana con tanto dolor.
No se que hubiera sido de esos momentos sin las palabras exactas de la Reina Madre, sin ese vínculo mágico que fuimos capaces de crear con la mirada y los silencios contenidos.
El Duende padre que no sabía muy bien si acercarse, si alejarse y darme espacio, si hacer la maleta o directamente salir corriendo con tanta mujer en casa (en uno de los momentos de lucidez le mandé a la peluquería y que se llevase a la pequeña para así poder darle un respiro a ambos que sufrían viéndome así)
Empezaba en la espalda, irradiando riñones, bajo vientre y acabando en las ingles. Sensación de que mi cuerpo se partía en dos, dolor indescriptible, sensaciones demasiado intensas, la voz de mi madre que me decía "venga campeona, que ya se acaba esta contracción aguanta un poquito más", la voz de la pequñita que me decía al oído "venga mami, que estamos muy orgullosos de ti, lo estás haciendo genial" Todo eran palabras a mi alrededor, manos que me acariciaban, besos que me iban dando, y yo en el sofá, sentada, respirando, ojos cerrados, metida en una neblina que necesitaba que parase al menos 10 min para poder abrir los ojos y capturar esas imágenes y no solo los sonidos.

A las 4 de la tarde ingresaba, y estaba tan agotada y dolorida que pedí que me pusieran la epidural pues ya esaba dilatada lo suficiente.
Me monitorizaron, rompieron la bolsa, noté como el bebé descendía un poco más y entonces llegó el descanso, el poder hablar de nuevo, el abrir los ojos y ver a mi pareja en la habitación, esperando paciente a que llegara el momento de bajar a paritorio.
4 cm y el monitor de las contracciones no reflejaba movimiento alguno... decían que se me había parado el parto, que la epidural lo había pausado, que tendrían que inyectarme oxitocina, yo no entendía nada, ya que a pesar de no sentir "nada" (yo si que seguía sintiendo pero pensé que era normal), yo por dentro sentía que estaba teniendo contracciones, aunque el dolor no fuera extremo.
La comadrona me decía que era imposible sentir las contracciones, que mirase el monitor, que ahi no había nada. Media hora más tarde yo empecé a notar las contracciones cada vez más fuertes, abrieron el gotero de la oxitocina un poco más y volví a subir en la intensidad de sentir de nuevo todo. Por segunda vez llamé a la comadrona, a riesgo de quedar como primeriza histérica, y fue cuando se dieron cuenta de que el monitor de las contracciones estaba roto, y que efectivamente, no solo estaba teniendo contracciones, si no que el proceso estaba acelerado ya que la oxitocina endovenosa se había sumado a la mía natural... a los 45 minutos el efecto de la epidural se me había ido (ahora más informada sé que no llegó a hacerme el efecto de una verdadera epidural si no que se pinchó mal)

A las 7 de la tarde el dolor llegó a 8 en la escala de 10, estaba con tiritona, el cuerpo destemplado, no podía beber, ni comer desde hacia horas, llevaba en ayunas desde la noche anterior, me encontraba fatal y volvía a estar en la neblina, los ojos cerrados, intentando dominar mi cuerpo y no dejarme llevar y perder el control.
Puedo olvidarme de todo eso, el parto es sencillamente un acto animal, da igual lo que razones contigo misma, lo que hayas aprendido, lo que respires o quien te susurre a tu lado. Es un acto instintivo, que nadie te enseña pero sabes cómo hacerlo y sabes que lo estás haciendo bien. Empezaron las ganas de empujar, la apremiante necesidad del bebé de querer salir, mi cuerpo que pedía a gritos sacar al niño y poder escucharle llorar a pleno pulmón.
Me bajaron a paritorio, pude sentir cada segundo de ese expulsivo, de como me hablaba mi ginecóloga y me iba guiando, como mi cuerpo sabía lo que debía hacer, la cara de mi pareja que no se perdió ni un momento, notar que mi hijo desde dentro estaba luchando y empujando por salir aquí afuera y conocernos por fin las caras. INDESCRIPTIBLE.
Tras varios gruñidos de lo más profundo de mi garganta, la cabeza de Javier salió y me dijeron si quería sacarlo yo. Por supuesto, agarré de donde me dijeron y acompañé a mi hijo en el ultimo tramo de su estancia interna, lo coloqué encima de mi pecho y rompí a llorar teniendo la certeza de que sería lo mejor que he hecho en mi vida por siempre jamás. 
El Duende padre lloraba a mi lado, me besaba, admiraba a su hijo, me volvía a besar, y yo sentía que mi círculo se había cerrado, que ahí estaba mi familia, mi sueño hecho realidad, el sentido de mi vida.

Ha pasado un mes. 30 noches embelesada mirando su preciosa cara que cada día se va transformando, 30 mañanas de besos en la cama al despertar. 30 días de miradas de ternura, de momentos que retengo en mi mente, o en la cámara cuando puedo.
30 días en los que Javier me ha llenado de magia, me ha hecho sentir completa, me ha dado una nueva razón para luchar cada día por él, por lo nuestro, por nuestra familia.

Siento no haber podido escribirlo antes, pero como todo, esto de la maternidad también ocupa un tiempo demasiado precioso!

Prometo estar más al día, seguir contando mis peripecias de pañales y lactancia y sobre todo de los progresos de esta madre primeriza!



viernes, 22 de mayo de 2015

Crisis de las 30....


Y no es la crisis de los 30 años...Si no la crisis de la 30 semana y ver que todo se acerca inexorablemente, que vamos cuesta abajo y sin frenos y que esto no puedo remediarlo!!!

Tengo una minicuna preciosa, un mueble reciclado para guardar las cosas que me han ido dando (de 1 mes hasta los 2 años) y un cuarto recien pintado.
Tengo una barriga enorme, tobillos algo más hinchado, 9 kilos encima y una tremenda necesidad de estar tumbada durmiendo todo el día!

!!Señores estamos llegando a la semana 31 y empiezan los miedos!!

No es por que tenga solo 10 bodys, y 5 pijamas en un cajón (Que lavadora tengo en casa) ni porque no tenga absolutamente nada de cremas, gel,esponjas,cepillos, o cosas de esas típicas que debes de tener por casa.... (es que estoy muy relajada en ese aspecto de comprar cosas que a ultimo momento sabes que te van a regalar, o eso espero, jaja)

Si no por que mi vida ya no va a ser igual. (Puntualicemos, mi vida desde el positivo del predictor NO ha sido igual)

Es una reflexión, más que el miedo al nuevo ser que viene a casa a llenarme los días de pañales y risas, es el miedo al ser conocido y viejo amigo que soy yo misma y que poco a poco me va diciendo adiós.

Es como quien tiene un jersey favorito, que lo tiene cedido, no lavado, que huele a casa, a cariño, que el tacto podrías reconocerlo con la luz apagada, que es sinónimo de comodidad, de complicidad, de tu segunda piel. Es hora de lavarlo, sabes que es irremediable y es el ciclo de los jerseys por mucho que solo te lo pongas un poquito para  estar por casa. Hay que lavarlo! Al recogerlo del tendal ya no es el mismo, ni el tacto, ni la suavidad, ni lo holgado que te quedaba, ni el olor... Te lo sigues poniendo hasta casi llegar a ese estado de nuevo, ojo! digo casi, porque nunca vuelve a ser igual.

Pues emocionalmente estoy en ese punto en el que dentro de unas semanas nada será igual, tendré un bebé en mis brazos y aun no me hago la idea.

He sido siempre yo misma en mi mundo, con mi forma de ser y de pensar, con la manera tan particular que tengo a veces de actuar o de reaccionar, y ahora sencillamente no podrá ser igual. Tengo una personita a mi cargo que me hará pensarme las cosas dos veces o incluso despertar en mi otras maneras de ver la vida mucho más irracionales.

Todo cambia irremediablemente y hay una parte de despedida en todo este proceso, de decir adiós a viejas costumbres, a maneras de ser, es un cambio marcado por lo físico, lo hormonal (en gran parte) y sobretodo lo emocional. 

Dices adiós al individualismo, a una parte de tu vida en la que has subido al carro a otra personita que va a depender de ti el resto de su existencia y por la que te desvivirás con unas emociones que ni siquiera tu conocías hasta ese momento.

Es el reencuentro con tu parte más femenina, más animal, más instintiva e irracional, un descubrimiento que no te dejará indiferente ante nada y que hace que todo tome un matiz bastante insignificante al lado de lo que estás viviendo y te queda aun por venir.

Los 9 meses de embarazo son una transformación paulatina de tu cuerpo, tus hormonas, tu estado anímico, que te llevan poco a poco de la mano a prepararte, a mentalizarte y tomar conciencia del milagro que está sucediendo en ti. Y aun así me parecen insuficientes, un día estás de 12 semanas celebrando que has llegado a la salida de riesgos, y a la otra estas en el tercer trismestre, con las clases de preparación al parto, con los días que se escapan entre tus dedos y la impresión de que no te va a dar tiempo a nada más que a hacer un sitio en el armario y poner una cuna de tamaño enano para poder dejar al bebé cuando te falten brazos.

Puedes leer mil cosas, escuchar cientos de historias en primera persona, que todo el mundo tenga una opinión, o haber fantaseado toda una vida con ser madre. Pero nadie, absolutamente nadie lo sentirá como tu, ni lo vivirá de la misma manera, es algo que superará todas las expectativas que te hubiera podido hacer jamás.

Así que en esas ando, poco a poco deshaciendome de la crisálida, despertando de una manera diferente, tomando conciencia y sobretodo despidiendo esa parte de mi que no volverá y que en el fondo me da pena cerrar esa etapa y abrir otra nueva (que sin duda será increible, pero las despedidas me ponen triste)

31 semanas allá vamos!!!!! uffff uffffff

miércoles, 25 de marzo de 2015

Primeriza enfadada!

Llega el gran momento, vas a empezar a decir a tu círculo más íntimo que estás emabrazada, que estás esperando una gran alegría, por que si fuera una tremenda desgracia empezarías por no querer contarlo u obviar el tema siempre que fuese posible.
Es un momento especial, empiezas a ver diferentes caras, reacciones, en su mayoria positivas y de alegría, otras sencillamente no las tienes ni en cuenta. 

Tu estás feliz con tu noticia, con tu alegría que llevas dentro, y aunque la verdad que hay día que te sientes realmente sola al frente de todo esto... no hay nada que te emocione más que dar una buena noticia de este calibre, y ahí vas y lo cascas....

De repente es como si se abriera la caja de Pandora que lleva silenciada tus 28 años de Vida.... TODOS absolutamente TODOS a los que vas a hacer partícipe de vuestra tremenda alegría, tienen algo que decir, opinar, o que compartir. y Aquí es cuando me encantaría recalcar las cosas que he podido vivir, escuchar y compartir con otras mamás primerizas (Y no tan primerizas) sobre las cosas que NO se deben decir a una embarazada.
(o al menos a mi)

Prepárate para dormir ahora todo lo que puedas que luego será imposible
Seguramente dormir sería una opción estupenda al hecho de tener que escucharte..

No te da miedo el parto? es que debe de ser horrible.
Si me da miedo, me lo has recordado, y si no me da miedo por que considero que es la puerta para verle la cara a mi hijo...me estás creando miedos absurdos antes de tiempo.


Disfruta ahora que luego será imposible
A ver.... qué será imposible disfrutar? una juerga cada fin de semana? levantarme con resaca? un viaje de tres semanas a la india? No sé! salir, viajar, beber, desfasar... ?
Está claro que con un Bebé de 2 meses hay cosas que no se hacen... Pero con 90 años tampoco escalarías el Kilimanjaro, y me abstengo en tus cumpleaños de recordarte "Disfruta ahora que con 90 no podrás", te creo lo suficientemente inteligente como para saber que te has dado cuenta solito/a.

Estás sensible, debe ser por las hormonas
Tengo tal bombazo de hormonas, que no estoy sensible por eso, si no por las hormonas, el cambio físico, el agotamiento, la falta de empatía, por el poco tacto, el derecho a opinar de todo el mundo, los planes que hace la gente a tu alrededor y sobre todo cansada de llevar más de 15 años escuchando las hormonas de la regla, del embarazo, luego será la maternidad en sí, y luego? la menopausia? 

Ya tienes todo listo? cuando vas a acabarlo? te has planteado que el tiempo vuela?
Aunque fuese mañana que viniese el bebé, NO PASA NADA si no tengo la matrícula de la universidad de mi hijo ya concertada con el decano. Relax, en el paleolítico dormían sobre una piedra...

Ya verás el último trimestre es el peor.
y el primero y el del medio, y el parto, y la espera, y el no dormir, y el ir mil veces al baño... Pero Dejar de repetirlo, porque por mucho que lo digais no me lo vais a poder ahorrar y tendré que pasarlo si o si. Por lo que pido que ahora que estoy en el segundo, no se me agobie con el tercero.

"Ya te has quedado sin vida..." o en su alternativa masculina "Ya te han cazado"
Y digo yo.....debo vivir en un mundo incomunicada entre 4 parades y ser surda y ciega y no saber a lo que jugaba cuando iba buscando un hijo, o quizás es que nadie me explicó lo de las abejitas, o a mi chico tampoco.... así que no creo haber cazado a nadie, ni haberme quedado sin vida. es una elección positiva y personal, no me jodas.

Pues el hijo de un amigo mío estuvo dos meses llorando sin parar.
Puede que me pase, puede que no, pero de dos meses creo que aunque me dijeran que voy a parir a Satanás, solo querría que viniera bien y punto.

Estás ya cogiendo peso? no es a partir del tercer mes?
Cojo el peso que quiero, como lo que me apetece, estoy GESTANDO. Te has parado a pensar que quizás la retención de líquidos, el sedentarismo y la constitución de cada uno es algo muy muy diferente en cada persona? sencillamente si no tienes nada bueno que decir, prefiero que no digas nada.

Pues Fulanita tiene un embarazo perfecto, ni una Náusea, ni un gramo de mas, de espaldas no parece ni que esté embarazada, vaya una maravilla a envidiar.
Fulanita es envidiable, toda embarazada querría ser fulanita de verdad. Pero si no es mi caso, ahórratelo. a mi es que de pequeñita me dijeron "las comparaciones son odiosas" y fíjate por donde, embarazada o no, no se me ocurre deciírtelo.

La Epidural? Lactancia? Por lo privado/publico?  
TODO es cuestionable, por que siempre se conoce a una amiga/conocida/prima lejana/caso de la tele o de tu vecina del quinto, que ha tenido una mala experiencia con algo que tu has elegido y que ya te hace ponerte en duda.

En primera persona disculparme si alguna vez he sido alguna de esas terribles personas tan poco empáticas que ha podido decir comentarios tan desafortunados como los arriba citados (o algún otro, porque la lista sería interminable)
Y por otro lado explicar que sí, que soy madre primeriza, que también tengo mis miedos y mis ideales, que TODOS hemos tenido derecho a imaginarnos en estos 9 meses lo que nos ha dado la gana. Que mi mayor miedo no es que el cuarto no esté pintado o que pueda coger 54 kilos y se me deformen hasta las uñas. Mi gran miedo es que mi hijo no sepa que su madre le apoyará en todo, que se sienta solo, que no sea una buena persona, que yo no sepa transmitirle todo el amor que le tengo, o que sencillamente sufra, por lo que sea, que pueda sufrir.

Me quita el sueño que le suceda algo, que llegue a odiarme como madre en su terrible adolescencia, que enferme y no pueda cambiarme por el y sufrir yo sus fiebres o su varicela una y mil veces. 
Ir al baño de noche 3 veces o que el tercer trimestre sea el peor puede que no me deje descansar, pero NO me quita el sueño, porque aun sin haberle visto volvería a pasar todo esto por mil, si al final tengo al bebé tan deseado que voy a tener.

Así que por favor, si no vais a mirarme, a abrazarme y a decirme "todo saldrá bien" o tan sencillo como la pura verdad "seguro que lo haces lo mejor que puedes" ... Mejor que no se diga nada. Ya que me juego el cuello a que ninguna madre se quiere equivocar a propósito o utilizar a sus hijos como cobayas con proyecciones de sus ideales.

Atentamente: 

Una madre primeriza con sus propios miedos e incertidumbres.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Bienvenido a Mi País de Nunca Jamás!!!

Era algo que podía llegar, estaba preparada, ilusionada, era ansiado, y en cualquier momento podía llegar.

Llegó, cuando menos lo pensaba, cuando más relajada estaba, una mañana del 23 de Noviembre llegó y yo me quedé sentada llorando porque me pasó de todo por la cabeza y solo podía llorar con Mi Princesa de ojos azules al otro lado del teléfono en una mano y una prueba de embarazo en la otra que decía que estabas aquí.

Primeras dudas, Primeras inquietudes...Estará aquí de verdad? y si luego hay un saquito vacío? y si todo son mis ganas e ilusiones y no hay dos rayitas si no una? (Existen falsos positivos?) y mi cabeza que da mi vueltas, el papá recién estrenado que se queda en shock me abraza y me felicita, la familia que aun no lo sabe, y yo que marco la Cita con la Doctora en rojo y a fuego en el calendario 2 de Diciembre 2014.

9 días quedaban, SOLO 9 para poder ir a la visita con la ginecologa más deseada del mundo. 
Motivo de consulta? un predictor y dos rayitas... 

Y ahí estabas, 1 milímetro a penas imperceptible, pero ahí, presente, pegado, multiplicando células por segundo. Ahí estabas y yo solo quería quedarme a vivir en esa maravillosa camilla con ese precioso aparato que me permitiría poder ver tu evolución y no perderme nada.
5 Semanas y 3 días

Qué lentos pasaban los día, querían que pasaran las noches y los días en un abrir y cerrar de ojos,  la siguiente visita era taaaaan tarde 19 Diciembre.

Primero quería saber que estabas ahí, luego más tarde que algo habías crecido, que todo iba bien, que tu evolución era favorable, nosé solo quería saber que nadie te habia robado de noche sin yo enterarme, que no había sido un sueño ni nada de eso.

Me tumbo, viene un señor muy serio, se sienta a mi lado y empieza a buscarte con el ecógrafo...
Y se vió, se vió una pequeña mancha, una manchita diminuta que parpadeaba... una mancha ahí que decía "hola estoy vivo", y que exactamente lo que hacía era latir.

Cuando me pusieron el sonido juro que mi corazón se paró 3 segundos, contuve el aliento y se me escaparon tantas lágrimas que no podía ni ver la imagen....Pero escuchaba perfectamente, era tu corazon, qué sonido, qué impresion! Iba a ser a partir de entonces el sonido más bonito que jamás he escuchado, y era tuyo, tu latido.
Puedes enamorarte de un sonido? de una emoción? de un sentimiento? porque yo estoy irremediablemente enamorada de esos 3 segundos que escuché tu corazon.
7 semanas y 5 días

Llegar a Mi Sur, mi tierra, la familia que no sabe nada, necesitaba dar esa noticia en persona, mis princesas, El Rey y La Reina.... el día de Nochebuena, y en un sobre una ecografía. Sus caras que las tengo en vídeo, su llanto, su emoción, abrazos que no se olvidan... Valiente regalo de navidades que les llevo!!
8 Semanas y 3 días

Y ahora una dulce espera, tus primeros movimientos, las primeras sensaciones...... Todo demasiado indescriptible como para plasmarlo en Palabras.....

En definitiva, 19 semanas y 3 días y Campanilla va a ser mamá!!




viernes, 16 de enero de 2015

MI libertad de Expresión

Pues mira, ahora que está de moda la libertad de expresión, que hay veces que por internet todo vale (y más si es mi Blog y decido yo), que me apunto a la corriente y hoy que me tienes harta te diré sinceramente todo lo que pienso:

Me repatea tu aire de superioridad, tu verdad absoluta y esa manera de perdonar la vida cuando aceptas a regañadientes otras opiniones.

Caen en saco roto tus críticas por mis ideales y por mi estilo de vida y prioridades diferentes a las de todos los borregos que habitan tus alrededores.

Me agota tu manera de discutir /monólogo que tienes cuando hay un pequeño problema y tu decides que es el fin del mundo por que tu vida está carente de problemas y dificultades.

Me asombra que tu alrededor se desahogue conmigo y no contigo por no "molestar" ya que realmente es la pura verdad, te molestan los problemas ajenos aunque para ellos sean importantes.

Me frustra que sea seas tan cerrado de mente, que tu vida se limite a la comodidad desde tu sofá y que lo que hay más allá te de igual si se cae a trozos mientras en tu casa no vengan a molestarte.

Me jode que te creas que eres mejor que yo solo por que has tenido una vida lineal y más estable sin sobresaltos (dificultades a las que enfrentarte).

Me sorprende que aun teniendo hermana madre abuela y mujeres a tu alrededor seas capaz de decirme que mi problema son las hormonas y no que has sido un egoísta y un borde cuando no debías.

Que te rias de mi llanto, que te vayas dejandome con la palabra en la boca cuando te digo como pienso, que seas capaz de que todo te importe tan poco, que duermas a pierna suelta los días que nos hemos tirado los trastos a la cabeza, que te digo que no puedo más y que te pienses que es un farol, que no te tomes la vida en serio, que te pienses que hay muchas por ahí que besarían el suelo por donde pasas (qué equivocado estás)

Sobre todo cansada y agotada que no te des cuenta que poco a poco cada día tengo menos ganas de esforzarme o de estar a tu lado y que te sea todo tan indiferente.

Así que yo lo dejo dicho que el que avisa no es traidor, 

Y que viva la libertad de expresión!